La Albufera de Valencia es el Parque Natural más cercano a la ciudad y uno de los espacios naturales más importantes de la provincia. A apenas 12 kilómetros al sur de la capital del Turia se extiende este humedal único, que ha marcado la identidad valenciana desde sus orígenes. La Albufera no es solo un lago: es el resultado de siglos de adaptación del ser humano al medio natural, donde el agua y el arroz se convierten en los grandes protagonistas del paisaje y de la cultura local.
Su origen y evolución
La Albufera de Valencia es un paisaje en constante transformación cuyo origen se remonta a hace unos 5.000 años, cuando una antigua bahía empezó a cerrarse por la acumulación de arena. En aquel momento, el lago ocupaba más de 30.000 hectáreas y sus aguas llegaban prácticamente hasta la ciudad de Valencia. Su nombre procede del árabe al-buharia, que significa “laguna”, y define la esencia de este espacio natural que desde muy temprano atrajo a diferentes civilizaciones. Romanos, musulmanes y cristianos supieron ver el enorme potencial agrícola de la zona, no siendo casual que los romanos fundaran Valentia junto a este entorno privilegiado.
El pueblo del Palmar
Un paseo en barca
Una de las actividades más populares en el Parque Natural de la Albufera es realizar un paseo en barca por el lago. Estas embarcaciones tradicionales, conocidas como barquets o llaüts, son barcos pequeños de quilla plana, especialmente adaptados a la poca profundidad del lago, que apenas alcanza de media un metro. Durante siglos han sido utilizadas por los pescadores locales y, aunque hoy en día también se emplean para paseos turísticos, siguen formando parte del paisaje tradicional de la Albufera. Originalmente navegaban con vela latina y palas para impulsarse, aunque actualmente muchas incorporan pequeños motores.
Los paseos en barca suelen salir desde el pueblo de El Palmar u otros puertos del lago, y permiten disfrutar de la calma del lago y de un entorno natural único. Durante el recorrido es habitual avistar numerosas aves que habitan o anidan en el parque, como distintas especies de patos, garzas, el picatort o morito común, perteneciente a la familia de los ibis. Además, en los meses de primavera, especialmente en mayo, pueden verse miles de flamencos que descansan en la Albufera durante su migración, un espectáculo natural tan impresionante como problemático para los agricultores, ya que se alimentan del arroz de los campos cercanos.
La paella y otros platos
Además de la paella, en la Albufera se preparan otros arroces muy ligados al Parque Natural, como los arroces con carranc blau, un cangrejo azul invasor que está muy presente hoy en el lago y las acequias. Otro plato imprescindible es el all i pebre, un guiso de anguila con ajo y pimentón que refleja la herencia pescadora de la zona. Para disfrutar de estas tradiciones culinarias, destacan restaurantes del entorno como Mornell, L’Establiment o la Arrocería el Rek, entre otros.
El atardecer de la Albufera
El atardecer en la Albufera es uno de los momentos más esperados del día, tanto para locales como para visitantes. Tras recorrer el parque natural, es habitual acercarse al embarcadero de la Gola de Pujol, uno de los puntos más populares para ver cómo el sol se oculta sobre el lago. Desde aquí, el cielo se llena de tonos dorados, naranjas y rosados que se reflejan en el agua, creando una imagen tranquila y muy especial que resume la esencia de la Albufera.
Este embarcadero se encuentra junto a la Devesa del Saler, un espacio natural de dunas y pinares que separa la Albufera del mar Mediterráneo. Esa cercanía al mar aporta una luz y unos colores únicos al paisaje, especialmente al final del día. Para vivir el atardecer de una forma aún más especial, realizar un paseo en barca al caer el sol es una excelente opción, ya que permite disfrutar del silencio, los reflejos del agua y la magia del entorno desde el corazón mismo del lago.
Cómo llegar
- En coche: desde Valencia se llega rápidamente por la CV-500, una carretera que bordea el parque natural.
- En transporte público: las líneas 24 y 25 de autobús conectan Valencia con El Palmar y otros puntos de la Albufera.
- En bicicleta: desde Valencia se puede llegar al Parque Natural usando los carriles bici y los caminos que bordean la Albufera.




